En este episodio, el número 30 desde que arrancamos con Tu rutina saludable, culminamos la trilogía de la primavera con la Astenia primaveral. Os recordamos que en el episodio 28 hablamos de sueño y cambio de hora, y en el 29 sobre alergias. En este 30º episodio trataremos con otro de los clásicos de la segunda estación del año, ese que hace que cueste mover un pie: la astenia primaveral.

El trabajo en la primavera se lleva a cabo con entusiasmo lleno de alegría.

John Muir

¿Qué es la astenia primaveral?

Podríamos definir astenia primaveral como la sensación de debilidad y fatiga, tanto a nivel intelectual como físico, que acaba por reducir las capacidades para llevar una actividad cotidiana “normal” por parte de las personas que la padecen (desde el trabajo hasta tareas físicas o domésticas más habituales.

Síntomas de la astenia primaveral.

Las personas que refieren astenia primaveral presentan claros síntomas de fatiga durante esta estación.

Aunque los síntomas de la astenia primaveral suelen ser de carácter leve y remiten normalmente al cabo de unas semanas sin necesidad de tratamiento alguno.

Desde Tu rutina saludable os recomendamos acudir al médico si estos síntomas no desaparecen al cabo de 1 o 2 meses, por si lo que hay detrás de esa aparente astenia primaveral es otra patología y necesitáis un diagnóstico más preciso.

Los principales síntomas de la astenia primaveral pasan por una sensación de cansancio y debilidad generalizada que aparecen al mínimo esfuerzo cotidiano y cuyos síntomas más frecuentes son:

  • Sensación de estado general de la persona alterado. La persona siente que no se encuentra bien, de una manera inespecífica
  • Cansancio intelectual
  • Dificultad de concentración
  • Dificultad para recordar ciertas cosas. No es algo grave, pero los individuos que padecen astenia muchas veces refieren trastornos de la memoria.
  • Alteraciones del sueño. Que es algo que, como vimos en el episodio 28, está muy vinculado con la primavera.
  • Cambios en el apetito. Que normalmente son en forma de desgana para comer, pero que también pueden ir en sentido contrario e ir acompañados de hambre voraz.

¿En qué franjas de edad es más frecuente?

La astenia primaveral se presenta especialmente entre los 20 y los 50 años. Como veis es una franja bastante amplia, y afecta más a mujeres que a varones.

Causas.

Las causas, como tales, y si no están asociadas a trastornos de otro tipo como anemia, depresión, de tipo endocrino, etc. no están muy claras. Hay médicos que la consideran de tipo subclínico y somático. Pero es cierto que están relacionadas con el cambio climatológico o, en las personas propensas, con los procesos alérgicos tan frecuentes en esta época del año.

Por ello, incidimos, igual que hicimos durante el episodio, en la necesidad de acudir al médico si los síntomas se prolongan en el tiempo. Porque puede ser que no se trate de una simple astenia.

Tratamientos y complejos.

Los complementos alimenticios son lo más adecuado:

  • Complejos vitamínicos
  • Complementos dietéticos (jalea, polen…)
  • Medicamentos a base de plantas para disminuir este cansancio.

Pero el farmacéutico, antes de dispensar un producto de este tipo, debe realizar una serie de preguntas para descartar otros posibles problemas de salud de mayor entidad. Y seguro que en tu farmacia de confianza los tienes.

7 Consejos para superar la astenia primaveral.

  1. Llevar una dieta sana y equilibrada, rica en legumbres, verduras, frutas, cereales, frutos secos, etc.
  2. ­ Un buen desayuno para afrontar la jornada, una comida equilibrada y una cena ligera ayudarán a evitar acumular cansancio durante el día.
  3. ­ La dieta debe proporcionar a nuestro organismo las cantidades necesarias de proteínas, hidratos de carbono, grasas, sales minerales, vitaminas y agua. En determinadas ocasiones, sin embargo, el aporte de una dieta variada no es suficiente y es preciso recurrir a un aporte vitamínico o mineral complementario, pero en ningún caso los suplementos vitamínicos y de minerales deben sustituir a una dieta equilibrada.
  4. ­ Es recomendable respetar las horas de sueño. Evitar cenas pesadas para que la digestión no interfiera en el sueño.
  5. ­ Conviene realizar ejercicio físico moderado, porque ayuda a liberar tensiones y predispone el cuerpo para el descanso nocturno.
  6. ­ En el caso de que la astenia no se resuelva en unas pocas semanas es preciso consultar al médico.
  7. En la farmacia encontramos una gran variedad de productos con una o más plantas medicinales en su composición, asociadas o no con complementos alimentarios como jalea, polen, etc. y, en algunos casos, también combinados con vitaminas y minerales.

Más adelante hablaremos más en profundidad sobre tratamientos, complejos vitamínicos, etc. ¡Estad atentos al podcast!