Escucha”07 – Episodio 7, Lo que tus manos dicen de ti.” en Spreaker.

Nuestras manos reflejan lo que hacemos en el día a día, revelan los primeros signos de envejecimiento, exponen nuestros hábitos, a lo que nos dedicamos. Ellas son sin duda nuestra carta de presentación. En todas las encuestas, son siempre en lo primero que nos fijamos las mujeres, buscando esa protección, pero al mismo tiempo sensualidad, elegancia.

Las manos son sin duda, la parte de nuestro cuerpo más expuesta, tanto al ambiente como a otras personas, desde que el Covid está entre nosotros, somos más conscientes de la importancia del lavado y de su posterior cuidado; pero ahora, párate y piensa por un instante cuántas veces te las lavabas al día, o cuánta atención les prestaba, seguro que mucho menos que ahora.

Por eso desde TRS os vamos a enseñar a cuidarlas y mimarlas, como se merecen.

Un poco de fisiología

La piel del dorso de las manos es muy fina, y contiene poco tejido adiposo en la hipodermis, lo que hace que ésta sea más sensible y, sea uno de los primeros lugares en mostrar los signos del paso del tiempo, mediante la aparición de manchas.

Las palmas son más gruesas, hay más tejido graso y conjuntivo, por lo que es más gruesa, pero carecen de pelo y de glándulas sebáceas, lo que les hace más difíciles absorber la humedad y de ahí que se agrieten y se sequen tanto.

El primer paso de cualquier rutina

Cómo en cualquier rutina, el lavado, en este caso, de las manos, es importantísimo no sólo para lucir un estado saludable de las mismas, sino también para evitar, que aquellos patógenos que se van acumulando en las manos, encuentren su puerta de entrada, especialmente infecciones gastrointestinales, conjuntivitis y gripe. No olvidemos también que está suciedad, puede ser transferida a nuestro rostro, dando lugar a puntos negros y espinillas. Aunque hay situaciones que son de cajón a la hora de lavarse las manos, conviene hacer un recordatorio de las mismas, sobre todo para los más pequeños de la casa.

Nos lavaremos las manos siempre que

  • Vayamos al baño.
  • Nos sonemos la nariz
  • Tengamos contacto con pacientes enfermos
  • Acariciemos o alimentemos animales
  • Saquemos la basura
  • Antes y después del cocinado
  • Siempre que vengamos de la calle

A la hora de lavarnos las manos

Existe una técnica correcta, recomendada por la OMS, para un buen lavado de manos, y que consta de los siguientes pasos:

  1. Mojarse las manos
  2. Aplicar suficiente jabón para cubrir toda la mano
  3. Frotar las palmas entre si
  4. A continuación frotar la palma de la mano derecha contra el dorso de la mano izquierda entrelazando los dedos , y viceversa
  5. Friccionar las palmas de las manos entre sí , con los dedos entrelazados
  6. Frotar el dorso de los dedos de una mano contra la palma de la mano opuesta , manteniendo unidos los dedos
  7. Rodeando el pulgar izquierdo con la palma de la mano derecha, frotarlo con un movimiento de rotación, y viceversa.
  8. Frotar la punta de los dedos de la mano derecha contra la palma de la mano izquierda, haciendo un movimiento de rotación, y viceversa.
  9. Enjuagar las manos.
  10. Secarlas con una toalla de un solo uso.
  11. Utilizar la toalla para cerrar el grifo.

Nos lavaremos las manos siempre con agua tibia, ya que las temperaturas extremas tienden a resecar nuestra piel. Emplearemos jabones suaves que no estropeen el manto ácido de la misma. Ya que el lavado frecuente, no sólo arrastra la suciedad, sino también los lípidos que componen nuestra piel. Es importante que le dediquemos el tiempo necesario, en las coles, los niños aprenden que ese tiempo óptimo, son dos veces el cumpleaños feliz. A partir de ahora todos a cantar la canción, mientras aplicáis la técnica de la OMS.

A la hora de elegir pastilla o liquido, deberemos tener en cuenta que es lo más higiénico. Sobre todo en aquellos lugares dónde puede haber demasiada gente, cómo pueden ser los baños públicos, restaurantes. Las bacterias tienden a acumularse más en las pastillas.

Y después que

Una vez que hemos procedido a una buena higiene de manos, nos las hidrataremos al menos, dos veces al día. Especialmente por la noche antes de dormir. Y si queremos un aporte extra de hidratación, cubriremos nuestras manos con guantes de algodón. En tiempos de pandemia debido al uso frecuente de los geles hidroalcohólicos, nuestras manos están aún más secas y agrietadas. Por tanto aumentaremos la hidratación a lo largo del día.

Para el día elegiremos fórmulas ligeras de rápida absorción. Mientras que para la noche optaremos por fórmulas mucho más nutritivas.

Una buena crema hidratante debe contener agentes humectantes. Como la glicerina, la urea o la miel. Sustancias emolientes que aporten suavidad y elasticidad. Vitaminas antioxidantes que no sólo nos van a proporcionar hidratación. Además aumentan la síntesis de colágeno, y tienen acción anti manchas. Y ácidos cómo el láctico o el hialurónico, que aportan hidratación permanente y flexibilidad.

A la hora de aplicar la crema, tomaremos una pequeña parte en el dorso de la mano, y la masajearemos al menos durante 2 minutos, de fuera a dentro, hidratando tambien la zona de cutículas y uñas.

Recordad que nuestras manos hablan de nosotros, cuidadlas y mimadlas cómo se merecen…Nos leemos en el siguiente post.

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