Onicofagia. La enfermedad de morderse las uñas

La Real Academia Española de la Lengua define la Onicofagia como la costumbre de comerse o morderse las uñas. Se trata de un término griego que viene del ónyx, uñas y fagia por el acto de comer. Por tanto, la etimología de la palabra está clara. Escribe este texto, paradójicamente un Josete que es quien de los dos se muerde las uñas a sus 37 años. Vamos a ver si con este texto logramos cambiar vidas y desterrar este horrible hábito.

Habitualmente quienes se muerden las uñas lo hacen desde edades muy tempranas. También es frecuente que estas personas se muerdan la zona de piel adyacente a las uñas o que se estiren o destrocen una uña con otra, con la otra mano o que tiren de esos  padrastros que suelen estar enrojecidos y castigados por este mal hábito.

Morderse las uñas
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Causas y significado emocional de morderse las uñas.

En la mayoría de casos, el hábito, o el mal hábito de morderse las uñas suele comenzar en la infancia. 

Aquí viene un dato que asusta: se estima que casi la mitad de niños y adolescentes lo hacen en algún momento de su vida.

Las causas no están del todo claras, pero se vinculan a diversos motivos:

  • Nervios.
  • Niños ansiosos.
  • Introversión.
  • Déficit de hierro: que provoca el síntoma conocido como pica. Lo que provoca que los niños sientan la necesidad de tener algo en la boca. Ojo, esta necesidad no está vinculada al pica. Que la legión de padres hipocondríacos puede saltar.

Emocionalmente, y aquí lo cuento en primera persona, morderse las uñas suele esconder diversas emociones:

  • nerviosismo, no deja de ser una manera (extraña) de aplacar los nervios.
  • Inseguridad,.
  • Algo de ansiedad.
  • Emoción.
  • Trastorno obsesivo compulsivo

Consecuencias y enfermedades derivadas de morderse las uñas.

Aunque soy capaz de entender en primera personas todas las consecuencias de morderse las uñas, y hasta de enumerar las enfermedades derivadas. La onicofagia es un trastorno tan difícil de vencer que a veces cuesta incluso conociendo todos los problemas derivados. A saber:

  • Infecciones recurrentes en los dedos: padrastros o uñas con infecciones leves, o más graves. Desde un enrojecimiento o dolor, pasando por un sangrado y hasta llegar a acúmulos de pus.
  • Deformidad en los dedos. No vas a tener dedos de pianista si te muerdes las uñas. Tampoco vas a tener las uñas de un guitarrista profesional.
  • Infecciones bucales. El impulso de morderse las uñas puede acabar por provocar aftas o llagas bucales, infecciones, gingivitis, estomatitis y muchos otros tipos de dolencias. A los adultos se nos presupone (y es decir mucho) una mayor conciencia en lo que al lavado de manos se refiere. No obstante, las infecciones son frecuentes en ambos grupos de edad.
  • Problemas dentales. En la edad de crecimiento de los dientes se producen afectaciones más o menos severas.
  • Problemas emocionales. Derivados, sobre todo, del aspecto de las uñas y los dedos o de ser avergonzado en público por morderse las uñas.

Consecuencias de morderse las uñas y tragarlas.

Hay un escalón más allá en toda esta historia de morderse las uñas. Gente que todavía lo hace peor que quien se muerde las uñas. La gente que se muerde las uñas y se las traga. Las consecuencias pueden ser mucho peores. Desde un empeoramiento de una hipotética apendicitis hasta la formación de un Bezoar gástrico, que es como una pelota de cuerpos extraños que se forma en el estómago como consecuencia del acúmulo de las mismas: pelos, uñas. Sobre todo de los primeros. Pero las uñas no ayudan a estas situaciones.

Infecciones intestinales también han sido documentadas por causa de tragarse las uñas o los restos de dedo que se muerden nuestros aficionados a esta mala práctica.

Tratamientos e intervenciones para acabar con el hábito de comerse las uñas.

 El abordaje de la onicofagia se suele producir desde dos vertientes:

Intervenciones psicológicas o conductuales. 

Destinadas a disociar los sentimientos que provocan el comportamiento de morderse las uñas. 

Los psicólogos y pedagogos tienen mucho que decir. Estas son algunas de las terapias o alternativas que proponen:

  • Indagar en las causas para tratar de paliarlas.
  • Buscar alternativas para liberar el estrés. Del tipo: pelotas de goma antiestrés, si la situación se produce, por ejemplo, estudiando, en un atasco, etc. 
  • Tratando de raíz los problemas causantes: el trastorno obsesivo compulsivo, la ansiedad, la inseguridad, el nerviosismo, etc.

Tratamientos farmacológicos, medicamentos para dejar de morderse las uñas.

 En las farmacias comunitarias contamos con distintos tratamientos farmacológicos:

  • Tratamientos acabados en EX. ¿Son la panacea? Mordex, Raylex. Son esmaltes que amargan. Hay de distintas intensidades. Es importante que se apliquen con la periodicidad necesaria, untando bien la uña, que empape el dedo si eres de los que también te muerdes la zona peri ungueal.
  • Tratamiento farmacológico en casos de ansiedad. Si la causa es la ansiedad, los médicos pueden prescribir en adolescentes y adultos que se muerden las uñas algún tipo de ansiolítico no muy potente para ayudar a mitigarla y evitar este que se muerdan las uñas por ello.

Otros remedios frente a la onicofagia.

Los remedios “estéticos” son otra alternativa. Ponerse uñas postizas no siempre es buena alternativa, ya que son de quita y pon. En cambio, las de gel, semipermanentes, impiden el acceso a nuestras uñas y, por tanto, es de esperar que quien tiene el hábito de morderse las uñas no lo haga.

Existen remedios “de la abuela”, como untar el dedo a base de guindilla o algún otro producto que amargue, pero desconocemos su eficacia.

10 consejos para dejar de morderse las uñas.

Aquí va el reto más esperado de 2021. Los 10 tips que te pueden ayudar si lo que quieres es dejar de morderte las uñas:

  1. Anuncia públicamente que lo dejas: a tu familia, pareja, amigos. Así adquirirás compromiso y te sentirás “obligado” a cumplir.
  2. Pide a tu entorno que te ayude. A veces quien se muerde las uñas se siente juzgado. Es importante no criminalizar al “mordedor”.
  3. Ayúdate de pelotitas antiestrés, guantes, o lo que te vaya bien.
  4. Los productos de la farmacia que amargan funcionan, si se usan. Has de ser constante en su uso y aplicación.Las apps de algunos de estos productos son un refuerzo importante.
  5. Evita situaciones en las que te muerdes las uñas. Y si sabes cuáles son y estás acompañado pide a la persona que lo hace que no te deje
  6. Establece alternativas. Si viendo el fútbol o una película de suspense te muerdes las uñas come pipas, piruletas, etc.
  7. Fotografía tus uñas cada día. Así verás el progreso.
  8. Evita, si es tu hijo o hija quien se muerde las uñas, hacer lo mismo en su presencia. Los padres son el mejor y pueden ser el peor ejemplo.
  9. Aprovecha grandes efemérides personales para dejarlo: un acto familiar, una boda, etc.
  10. Mantén una higiene adecuada de dedos y manos.