El post de hoy está dedicado a la regularidad intestinal. El sistema digestivo es uno de los más importantes de nuestro organismo. A través de los diferentes procesos de la digestión, se extrae los nutrientes necesarios, que nos proporcionarán  la energía que necesitamos para el día a día, y para mantener en buena forma los distintos órganos.

Hablamos mucho del cerebro como centro neurálgico, pero lo cierto es que el estómago es también un centro de control importante. 

En nuestro intestino se concentran casi el 70% de nuestras defensas, y es por ello que debemos prestarle especial atención y cuidar por el buen funcionamiento de nuestro tránsito intestinal. Si no contamos con una buena salud digestiva nuestras defensas se ven afectadas.

Se reduce su capacidad de resistencia a los virus, bacterias y demás agentes infecciosos. Además en los último años ha habido un incremento de las alergias alimentarias, intolerancias y problemas digestivos, como consecuencia de esa alteración de la flora.

¿Qué es el estreñimiento?

El término estreñimiento se relaciona con los hábitos intestinales de cada uno de nosotros,  y con la frecuencia de la defecación.

Se considera estreñida, a una persona que hace menos de tres deposiciones a la semana. No obstante, hay personas que van de forma más frecuente pero sufren molestias, hacen esfuerzos excesivos, heces muy duras o tienen sensación de no evacuar completamente.

Tipos de estreñimiento

Estreñimiento ocasional

El estreñimiento ocasional aparece de forma puntual por causas relacionadas con un cambio en la dieta, el ritmo de vida, vacaciones, estrés, falta de ejercicio o toma de algún medicamento. Cuando desaparece la causa, el ritmo normal de defecación se retoma.

Estreñimiento crónico

El estreñimiento crónico o habitual, ocurre durante largos periodos. En estos casos es necesario un diagnóstico concreto, para descartar otras posibles patologías y así adoptar hábitos de vida saludables que influyan en el ritmo normal de defecación.

El estreñimiento en ambos casos se caracteriza por dolor abdominal, hinchazón, mal humor, cansancio y cambios de hábitos sociales

Causas del estreñimiento ocasional

  • Viajes y vacaciones, que suponen una alteración de muchos de nuestros ritmos y hábitos (alimentación, horarios, baño…)
  • Falta de hidratación, lo que contribuye a que las heces en el intestino contengan menos agua, estén más secas y como consecuencia se dificulte su expulsión.
  • Falta de ejercicio físico
  • Períodos de estrés, ya sea por acumulación de trabajo o cualquier tipo de nervios, e inquietudes
  • Ingesta de determinados fármacos de forma puntual como el hierro.
  • El embarazo, en el caso de las mujeres, es una de las consultas más frecuentes tanto en la consulta del ginecólogo como en el mostrador de la farmacia

Causas del estreñimiento crónico

  • Factores dietéticos: algunos suplementos (como los de calcio o hierro) también pueden provocar estreñimiento, así como enfermedades psiquiátricas con consecuencias en la dieta, como la anorexia.
  • Inmovilidad:  la falta de actividad física dificulta el correcto funcionamiento del tránsito intestinal. Por ello, las personas con movilidad reducida suelen tener problemas de estreñimiento.
  • Causas endocrinas/metabólicas. Todas aquellas circunstancias que afecten el balance de hormonas puede derivar en estreñimiento crónico: diabetes, tiroides, menopausia.
  • Problemas con los músculos pélvicos (por debilidad, falta de coordinación, incapacidad para relajarse…). Esta musculatura tiene un papel fundamental en la evacuación de las heces.
  • La ingesta de ciertos medicamentos como antidepresivos, antihistamínicos, diuréticos…. afectan el tránsito intestinal y pueden derivar en estreñimiento crónico.
  • Obstrucción mecánica del colon o recto, que inhibe el movimiento de las heces. Puede tener relación con cáncer de colon, fisura anal.
  • Trastornos neurológicos/neuropatía. Las enfermedades del sistema nervioso central (ictus, esclerosis múltiple, Parkinson, depresión…) pueden alterar la percepción visceral, causar problemas en las fibras nerviosas alrededor del colon e inhibir la expulsión de las heces.

Tips para decir adiós al estreñimiento

  1. Dieta variada y equilibrada: en nuestra alimentación no deben faltar los cereales integrales, las legumbres, frutas y verduras. En la medida de lo posible, consumiremos también la piel de la fruta (es dónde encontramos la mayor parte de la fibra) y priorizaremos las verduras verdes que podamos comer crudas o con procesos de cocción como el hervido, el asado o al vapor.
  2. Evita el consumo: de alcohol, tabaco y un exceso de cafeína.
  3. Realizar 5-6 comidas diarias: si es posible siempre a las mismas horas. Es recomendable comer con más frecuencia y en menor cantidad, más que concentrar la ingesta en dos comidas al día
  4. Beber suficiente cantidad de agua : entre 1,5 y 2 litros al día
  5. Practicar ejercicio de forma regular: unos 30 minutos de actividad física moderada cada día.
  6. Horarios fijos de sueño, y de calidad.
  7. Reduce el estrés: precisamente el deporte puede ayudarte a ello.
  8. Dedicar  tiempo a la defecación: es importante mantener unos buenos hábitos a la hora de ir al baño. Tener un horario fijo y controlar que no haya cambios en la cantidad y apariencia de las heces, y así ayudarnos a detectar posibles problemas digestivos. Es importante también respetar los ritmos del cuerpo y acudir al baño cuando tengamos la necesidad, no dejarlo para más tarde, lo que podría favorecer problemas posteriores de estreñimiento.
  9. Evitar el uso de laxantes sin receta médica.

Tratamiento del estreñimiento

Laxantes

Los laxantes funcionan de diferentes maneras, y la eficacia de cada tipo de laxante varía según la persona. En general, los laxantes formadores de masa, es decir los suplementos de fibra, son los más suaves para el cuerpo y los más seguros de usar a largo plazo.

Aún así, estos deben usarse de forma puntual, y siempre teniendo en cuenta la historia clínica del paciente, toma de medicamentos, patologías previas etc.

  • Osmóticos orales: ( leche de magnesia) introducen agua en el colon para facilitar el paso de las heces.
  • Formadores de masa orales: (fibra) absorben agua para formar heces blandas y voluminosas, lo que provoca la contracción normal de los músculos intestinales.
  • Ablandadores de heces orales: agregan humedad a las heces para permitir la defecación sin esfuerzo.
  • Estimulantes orales: Activan las contracciones rítmicas de los músculos intestinales para eliminar las heces.
  • Supositorios rectales: Activan las contracciones rítmicas de los músculos intestinales y ablandan las heces.

La mayoría de ellos producen efectos secundarios como: hinchazón, dolor de tipo cólico, nauseas, gases y desequilibrio de electrolitos, si su uso es prolongado. Por lo que hay que tener especial cuidado en pacientes con problemas cardiacos.

En embarazadas sólo se recomiendan los laxantes formadores de masa y ablandadores de heces. Y en niños, prohibidos, si no es bajo prescripción médica.

Probióticos

Mención especial merecen los probióticos a los cuales dedicaremos un episodio especial. Hay que adaptarlos a la edad del paciente, porque no es lo mismo la flora bacteriana de un adulto, de un niño o la de un bebé.

Esperemos que con este post/podcast, vuestra regularidad intestinal, forme también parte de vuestra rutina saludable.

Nos escuchamos y nos leemos, en el siguiente episodio.