Hace unas semanas fue el día mundial de los TCA, trastornos de la conducta alimentaria, y desde TRS, no podemos pasar la oportunidad de hablar de uno de los temas que más afecta a los jóvenes y no tan jóvenes, y que en los últimos años, se ha visto incrementado por las RRSS, en donde se nos vende una imagen perfecta.

¿Qué son los TCA?

Los TCA son trastornos mentales que generan un comportamiento patológico frente a la ingesta de alimentos y una obsesión por el control del peso y afecta tanto a mujeres como hombres de todas las edades.

Entre los TCA más conocidos se encuentran: la bulimia, la anorexia nerviosa, el trastorno por atracón y el trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos.

Quienes lo padecen sufren alteraciones a nivel mental y físico, que requieres de un abordaje multidisciplinar médico y psicológico.

Tipos de TCA

Anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa, es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por un peso corporal, muy por debajo de lo que se considera saludablemente bueno. Son pacientes que viven con la presión de aumentar de peso, presentan una imagen distorsionada de su figura corporal. Para mantener esos niveles exigentes recurren a la ingesta de laxantes, diuréticos, se ejercitan de forma compulsiva y dejan de comer en periodos prolongados.

Bulimia

La bulimia es otro de los trastornos de la alimentación más frecuentes y que está asociado a periodos de ansiedad. Cuando se padece bulimia, se alternan episodios de atracones, con restricciones de comida para aliviar la sensación de culpa. Se tiene la sensación de haber perdido por completo el control sobre la alimentación.


Durante estos episodios, se consume una gran cantidad de alimentos en un tiempo corto, fundamentalmente calóricos, porque proporcionan “placer” para luego intentar deshacerse de ellos mediante métodos poco ortodoxos, siendo el vómito el de elección.

Trastorno alimentario compulsivo

En el trastorno alimentario compulsivo, se come en exceso (atracón) y se tiene la sensación de pérdida de control sobre lo que comes. Se come con rapidez o se consumen más alimentos de los que se tiene pensado, incluso cuando no se tiene hambre. Existe la sensación de perdida de control sobre la alimentación, pero a diferencia de la bulimia, no se compensa el exceso mediante restricciones. Estos episodios suelen repetirse varias veces a la semana, y están asociadas a momentos de estrés, ansiedad.

Otros trastornos

Existen otro tipo de trastornos de la conducta alimentaria, en la que no hay asociada una distorsión de la imagen, o una preocupación por el peso, como puede ser el Trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos en donde no existe interés por alimentarse, evitando determinadas comidas bien por su color, olor, textura o incluso miedo a las consecuencias a comer como es atragantarse.

Señales de alerta

Admitir que tienes un TCA, no es fácil. En la mayoría de los casos pasa mucho tiempo hasta que el paciente pide ayuda. Y como dijimos al principio requiere de un abordaje multidisciplinar, medico y psicológico.

Existen una serie de señales, que pueden poner de manifiesto que alguien de nuestro entorno, o incluso nosotros mismos estamos sufriendo un TCA.

  • Omitir comidas o poner excusas para no comer
  • Adoptar una dieta vegetariana demasiado restrictiva
  • Centrarse excesivamente en la alimentación saludable
  • Prepararse los alimentos, en lugar de comer lo que la familia come
  • Alejarse de las actividades sociales normales
  • Preocuparse o quejarse continuamente por estar gordo y hablar sobre cómo bajar de peso
  • Mirarse con frecuencia al espejo para ver los defectos que se perciben
  • Comer reiteradamente grandes cantidades de dulces o de alimentos con alto contenido de grasas
  • Tomar suplementos dietéticos, laxantes para bajar de peso
  • Ejercitarse en exceso
  • Tener desgastados los dedos o presentar callos en los nudillos de vomitar
  • Pérdida del esmalte dental, un posible signo de vómitos reiterados
  • Ir al baño durante las comidas
  • Durante una comida comer de forma compulsiva
  • Expresar depresión, enojo, vergüenza o culpa respecto de los hábitos de alimentación
  • Comer a escondidas

Causas

Las causas son muy variadas, la genética, el ambiente, el estrés, las RRSS, la presión social, desempeñan un papel muy importante. Hay algunos factores que pueden aumentar las probabilidades de que una persona tenga un trastorno de la conducta alimentaria, como los siguientes:

  1. Imagen corporal distorsionada o negativa
  2. Centrarse demasiado en el aspecto físico o en el peso
  3. Ponerse a dieta a edades tempranas
  4. Practicar deportes que se centran en el peso
  5. Antecedentes familiares con un trastorno de la conducta alimentaria

Problemas de salud

Los problemas de salud más frecuentes, sobre todo en aquellos que implican perdida de peso son:

  • Baja tensión arterial (hipotensión)
  • Bradicardia o frecuencia cardíaca irregular
  • Cansancio, debilidad, mareo, desmayos.
  • Estreñimiento e hinchazón abdominal, debido al uso de laxantes
  • Menstruaciones irregulares
  • Huesos débiles
  • Sangre en los vómitos
  • Perdida del esmalte dental
  • Hinchazón de las mejillas
  • Retraso de la pubertad y crecimiento más lento de lo normal en los TAC de adolescentes
  • Depresión
  • Ansiedad, miedo
  • Ideas autolíticas

Imagen y autoestima

  • Acepta, valora y cuida tu cuerpo. Éste es sin duda el mejor consejo que os podemos dar. No se necesita tener un cuerpo perfecto para tener una buena imagen corporal. Si os gusta vuestro cuerpo tal y como es en este momento, y lo aceptáis, vuestra autoestima se verá reforzada.
  • Sed menos críticos, sed más amables con vosotros mismos y buscad su lado positivo, recalcando lo que os gusta de él, y no lo que os disgusta.
  • Come de forma saludable y aprende qué alimentos son buenos y qué cantidad es la adecuada. Cuando tratas bien a tu cuerpo, te sientes mejor contigo mismo.
  • Dormir bien es clave para un cuerpo y mente sana
  • Mantén una vida activa, practicando tu deporte favorito.

Un hombre no puede estar cómodo sin su propia aprobación.

Mark Twain