Las resistencias a los antibióticos son un problema global que afecta tanto a la salud humana como a la sanidad animal, así como a la ganadería, la agricultura, el medioambiente, el comercio y, por tanto, la economía mundial . Esta circunstancia es la que razona el enfoque One Health o de “una única salud” que propugnan los organismos internacionales y que integra actuaciones coordinadas en las áreas de salud humana, sanidad animal y medioambiente. En Tu rutina saludable estamos muy concienciados con este problema de salud pública, y es por ello que en este episodio os hablaremos de uso racional de antibióticos.

En toda Europa alrededor de 33.000 personas mueren cada año como consecuencia de las infecciones hospitalarias causadas por bacterias resistentes. De acuerdo con los datos del Registro del Conjunto Mínimo Básico de Datos (CMBD), en el año 2016 murieron en España 2 .956 personas como consecuencia de este tipo de infecciones

Uso racional de antibióticos y lucha contra las resistencias. Campaña 2021.

Hay que considerar, además, que el tratamiento de estas infecciones supone un coste añadido de 1.500 millones de euros anuales en la Unión Europea (UE), lo que en España se estima que puede suponer un coste de 150 millones de euros anuales.

La relevancia del problema se refleja en la lista de foros y organismos internacionales que trabajan de manera coordinada para afrontar este fenómeno: la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) o el G-20 cuentan con estrategias y grupos de trabajo específicos que colaboran en el análisis de este problema .

¿Qué es la resistencia a los antibióticos?

El descubrimiento del primer antibiótico a mediados del siglo XX cambió el rumbo de la medicina moderna, que pudo así comenzar a tratar la mayoría de las infecciones bacterianas, tanto en los seres humanos como en los animales.

Hoy por hoy, el desarrollo de bacterias resistentes a este tipo de medicamentos constituye una de las amenazas más serias para la salud pública; las bacterias multirresistentes causan muchas muertes al año.

El uso excesivo e inadecuado de los antibióticos es una de las principales causas de este problema en el que todos tenemos parte de responsabilidad. La solución también está en manos de todos.

Problema de salud pública mundial.

Aunque la tendencia de muertes por resistencias antibióticas es decreciente, esta tendencia decreciente es especialmente relevante si se considera que la resistencia bacteriana ya constituye un riesgo sanitario global y que se trata de un fenómeno causado principalmente por el consumo excesivo o inadecuado de antibióticos.

Como hemos dicho, alrededor de 33.000 personas mueren cada año en Europa como consecuencia de infecciones resistentes, unas 4.000 muertes en España, lo que supone cuatro veces más que las muertes provocadas por accidentes de tráfico.

Actividades tan vitales e importantes como los trasplantes o las cirugías se quedan en peligro si hay resistencias.

Causas de la resistencia a los antibióticos.

  • Abuso y uso indebido de antibióticos.
  • Sobreprescripción.
  • Mala higiene.
  • Infecciones en los hospitales.

Cómo se producen las resistencias.

El uso incorrecto provoca que las bacterias, que son muy listas y tienen gran capacidad de adaptación, puedan trabajar mediante mecanismos:

  • Inactivación del antibiótico por enzimas que inhiben sus propiedades.
  • Modificación de la bacteria que es capaz de rechazar al antibiótico por su canal de entrada habitual.
  • Alteración de la diana sobre la que actúa el fármaco.

El Uso racional de antibióticos y la lucha frente a las resistencias.

Objetivos de la lucha frente a las resistencias.

Algunos de ellos son:

  • Emplear antibióticos de amplio espectro para que los más específicos se empleen sólo cuando sea necesario.
  • Ajustar dosis y prescipciones.
  • Evitar usos indebidos en veterinaria y ganadería.
  • Concienciar a la ciudadanía frente a la pandemia silenciosa.

PROA.

Son grupos de trabajo de hospitales, atención primaria y, ojalá algún día, farmacia comunitaria.

En este sentido McDougall y Polk definen los PROA como «la expresión de un esfuerzo mantenido de una institución sanitaria por optimizar el uso de antimicrobianos en pacientes hospitalizados con la intención de:

  • mejorar los resultados clínicos de los pacientes con infecciones
  • minimizar los efectos adversos asociados a la utilización de antimicrobianos (incluyendo aquí la aparición y diseminación de resistencias)
  • y garantizar la utilización de tratamientos coste-eficaces«

Esfuerzos gubernamentales.

Durante la Jornada del Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos 2021 se han presentado las apps de las Guías de Terapéutica Antimicrobiana del PRAN, dos aplicaciones que tienen como objetivo facilitar la correcta prescripción de antibióticos a médicos y veterinarios. Ambas aplicaciones están disponibles en la web del PRAN para que los profesionales sanitarios puedan descargarlas en sus dispositivos y tenerlas a mano en los momentos claves de la prescripción ya sea en un centro de salud, un hospital, una clínica veterinaria o una granja.

La app para prescriptores en salud humana incluye recomendaciones basadas en patrones de resistencia para el abordaje de los procesos infecciosos más prevalentes en adultos, niños y pacientes asistidos en centros sociosanitarios. La aplicación para sanidad animal se organiza por especies para facilitar recomendaciones de prescripción que también han sido diseñadas de acuerdo con información epidemiológica permanentemente actualizada.

¿Qu´é podemos hacer los ciudadanos de a pie por el uso racional de antibióticos?

El uso racional de antibióticos tambi´én es cosa de los ciudadanos de a pie. De cualquiera de vosotros:

  • Recuerda que usarlos incorrectamente representa un riesgo. El uso inadecuado de los antibióticos en personas y animales puede hacer que las bacterias se vuelvan resistentes a futuros tratamientos
  • Toma antibióticos sólo cuando te los recete el médico. Sigue siempre sus recomendaciones sobre cuándo y cómo usarlos. Completa el tratamiento prescrito y, si sobran, no los guardes ni los compartas con otras personas. Los antibióticos, en la farmacia: sólo con receta. Si te lo dan sin receta, cambia de farmacia.
  • Si te encuentras mejor no dejes de tomarlos.
  • No olvides que no son eficaces contra resfriados ni gripe. Los antibióticos sólo son eficaces para combatir infecciones bacterianas, no curan infecciones causadas por virus. No son analgésicos y no alivian el dolor o la fiebre.
  • El veterinario de tu mascota es quien decide su tratamiento. Sigue siempre sus consejos y no mediques a tu mascota con los antibióticos que tienes en casa. La automedicación también es peligrosa para los animales.
  • No se deben usar medicamentos para animales en humanos y viceversa.
  • No curan patologías víricas, ni hongos, ni parásitos
  • No almacenes antibióticos sobrantes.
  • Aplicar  estas precauciones para mascotas.
  • Si eres alérgico a antibióticos, comunícalo siempre al médico o farmacéutico.

Otros factores para evitar resistencias a antibióticos.

Entre los factores que aceleran el proceso de resistencia a los antibióticos, no sólo destaca el mal uso de estos fármacos, sino también las deficiencias en materia de prevención y control de infecciones. Todos podemos adoptar medidas para reducir el impacto de este fenómeno y limitar su propagación.

Para ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanza recomendaciones en función de dónde se trabaje:

Ciudadanos.

Para los ciudadanos, aquí van algunos consejos de sentido común para promover el uso racional de antibióticos:

Antibióticos
  • lavarse las manos con frecuencia
  • practicar una buena higiene de los alimentos
  • evitar el contacto directo con personas enfermas
  • cumplir puntualmente con el calendario de vacunas

Trabajadores sanitarios.

Si eres trabajador sanitario puedes contribuir a evitar infecciones con bacterias superresistentes de muchas maneras:

  • asegurándote de que las manos, los instrumentos y el entorno estén debidamente limpios
  • manteniendo al día los calendarios de vacunas de tus pacientes en caso de sospecha de infección bacteriana, realizando los cultivos y ensayos pertinentes
  • recetando y dispensando antibióticos solo cuando sean realmente necesarios
  • recetando y dispensando el antibiótico indicado, con la posología correcta y la duración que corresponda.

Sector agrícola.

Sector agrícola. Si trabajas en el sector agrícola puedes contribuir también al uso racional de antibióticos. Y lo puedes hacer de muchas maneras:

  • velando por que los antibióticos administrados a los animales —incluidos los animales de compañía y los destinados a la producción de alimentos— sólo se utilicen para el tratamiento de enfermedades infecciosas y siempre bajo supervisión veterinaria
  • vacunando a los animales con miras a reducir la necesidad de antibióticos e ideando métodos alternativos para su uso en la producción de plantas
  • promoviendo y aplicando buenas prácticas en todas las etapas de la producción y el procesamiento de alimentos, tanto de origen animal como vegetal
  • adoptando sistemas sostenibles con niveles mejorados de higiene, bioseguridad y manejo de los animales sin estrés
  • aplicando los patrones internacionales para el uso responsable de los antibióticos, establecidos por la OIE, la FAO y la OMS